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¿Por qué cuesta tanto?

Conclusiones de nuestro saber…

Perdonar nuestra propia vulnerabilidad por haber creído en palabras vacías es el primer paso para sanar. Las promesas rotas duelen, pero también nos enseñan a distinguir entre quienes hablan por hablar y quienes deciden, con honor y madurez, quedarse a cuidar. No permitas que el desengaño apague tu capacidad de entrega; simplemente aprende a entregar tu amor a quien sepa lo que significa respetar.

Al final, el amor verdadero no hace ruido ni busca excusas en la rutina o el cansancio. El amor real provee paz. Proteger tu paz y la de tu pareja es un acto diario de admiración mutua. Que este desengaño no sea un muro que te aísle, sino un filtro sabio para elegir habitar en relaciones que sean un refugio, y nunca una tormenta.

Quedémonos con esta verdad: amar es una elección consciente que se demuestra con hechos, no con discursos. Sin respeto, el amor muere; pero con madurez y honor, el compromiso no pesa. Si te han roto una promesa, recuerda que tu único deber ahora es no romper la promesa que te hiciste a ti mismo: la de cuidarte, respetarte y no conformarte con menos de lo que estás dispuesto a dar.

Últimos escritos UpPerson

¿Creer o Ser?

La gente se cree tanto que se olvida de quién es, de sus valores o sus propósitos. Esa misma gente que hoy te dice: …yo soy, ¡mañana no sabe ni quién es! 

Esos que gritan su ejemplo, sin importar su memoria… 

¿Qué hacer? ¿Qué decir? 

¿Con quien hablar o con quien discutir?

Vivimos como marmotas con el pensamiento silenciado por miedos reflejados, hemos dejado de saber ser lo que ¡ya no tenemos ni idea de lo que somos!

¡Se nos van las palabras, se nos va el poder, se nos va todo! 

¿Somos realmente basura sin reciclar? 

¿Qué buscan hoy padres e hijos: amor entre horror, estar sin sentir, o cobrar sin dolor? 

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¡El hombre que susurra a la mediocridad! 

Es el típico frustrado de Disney, el que habla con la espalda ancha y la boca pequeña.

El que te embriaga con sus palabras, con sus engaños y sus promesas de mentiras.

Cree que diciendo o sembrando inquietudes recoge abundancia.

Es el típico hombre que te utiliza para que hagas el trabajo sucio dentro de su pobreza humana, su cerebro pequeño intenta engrandecerse haciéndote a ti pequeña.

El hombre que hace pacto con el demonio es que…

No ha tenido Madre y tampoco Padre, no ha sido ese niño cariñoso al que le han dado amor, apoyo o cariño.

Es peligroso en el amor, falso en el dolor y delincuente de tráfico de sentimientos.

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¡Algunos!

Muchos se creen con derecho a mandarte, insultarte, manipularte (por cobardía) y marcarte como se fueras animal de compañía.

Muchos te piden ayuda para no dar la cara, te ruegan que empieces una guerra ya perdida, te hacen de escudo humano para poder mendigar el amor de otros u otras…

Te hacen de menos, apagando esa autoridad que piensas te han regalado y que te la has ganado(estúpida ilusa).

¡No te lo regalan, te mandan al batallón sin chaleco antibalas! Lo más banal es que ¡tú lo sabes, pero crees que esta vez será diferente!

Culpable, sí somos culpables de dar sin pedir nada a cambio, de gritar ante oídos sordos, de pelear ante oscuridad mental, de ¡mendigar un respeto paralizado ante mentes tan sórdidas! 

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¡Ella es…!

Esa Madre que ocultó el dolor de palizas cargada de lágrimas e inseguridades ocultas… Esa que tuvo el valor de huir, ejerciendo de madre y padre mientras intentaba tapar tus ausencias.

Esa que daba abrazos para bajarte la fiebre y pisaba las espinas para que tú no te pincharas. Sí, la leona que mataba penas y resucitaba glorias para que tus noches fueran calmadas.

Ella es, esa madrastra que calmaba tus gritos y pesadillas con amor, abrazándote en paz; la que te contaba cuentos en calma para proteger tus sueños.

No era tu mamá, solo era tu madrastra, la que te protegía de tus propias sombras y de tus propios fantasmas.

Yo soy, esa esposa que calló tus penas para hacerte grande, la que te ha vacunado para calmar el dolor de la muerte de una madre.

Esa que ocultó tus fallos para engrandecerte, la que tapó tu maldad para protegerte de ti mismo. 

¡Esa amiga que quebró sus manos para salvarte!

Esa que se olvidó de ella misma para aumentar tu autoestima.

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¿Sabes quien eres?

Abrir las puertas ante una tempestad es como tener las piernas abiertas ante una sequía infernal; pedimos igualdad cuando en los 80 y los 90 nos daba asco que los tíos fueran de flor en flor.

Hoy día hablamos de igualdad y de un necesario respeto invisible; también hablamos de feminismo.

Yo me pregunto: ¿qué es el feminismo? ¿Hacer lo mismo que antes hacía el tío machote, acostarte con diez, veinte o treinta tíos?

Hay gente que hoy ha perdido la identidad sexual, no sabe ni siquiera lo que es el libertinaje que practica entre sus posturas más frívolas, cuanto más estúpidas.

Me temo que la libertad se ha confundido entre la ignorancia y la estupidez.

¿Hay cosa más triste que no saber tu identidad; ni siquiera saber quién eres?

¿Qué pasa, hay que bautizar a un hombre para saber tu sexualidad; a eso le llaman hoy libertad?

Yo solo le llamo pereza sexual e ignorancia sentimental.

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¡Esa Puerta!

Cuando alguien te engaña, te ensucia con mentiras, luego te viste de culpas y excusas.

Ese alguien finge pedirte perdón o actúa como si le importaras mientras te pisa y te ignora, le sale decir entre palabras vacías: ¡Te Amo!

Los oídos ya están sordos de tanta palabra vacía, de apariencias ególatras o promesas insípidas.

Es verdad, quieres creer en ello, pero sabes que una mentira es mucho más veloz que un acto de justicia.

¿Cómo pueden bocas sin aire alentar tu bondad?

Volver a creer en la piedad de esos que has sentado en tu mesa y que les has permitido estar presentes en tu vida, sacrificando tu tiempo en un vacío constante.

¿Para qué?

Perdonar a quien no valora un arrepentimiento y se cree con el derecho de exigir ese perdón, olvidando que esa solo es tu decisión.

¡Ohhh sí, todos fallan… Mentira, ya que no todos tenemos la capacidad de vivir en la iniquidad!

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¡Truco o trato!

¿Cuáles son las razones para pasar del amor al odio o de la pena a la guerra?

¿Acaso podemos controlar el daño que nos hace un profesional del mal? ¿Alguien te enseñó a saber algo de esa disciplina? Sí, la manipulación, ¿eso lo sabías?

¿Qué le pasa a la gente que se muestra más cómoda jugando con el engaño que con la verdad?

¿Qué les pasa a esos que te hacen un truco sin más, por un triste trato convertido en un simple: ¡Sí quiero!?

El tiempo no se burla de ti, ni los destacados, y menos los que están fingiendo estar de acuerdo contigo, poniendo sus errores en jugar a ese placer de dañar tu visión.

Es solo una cuestión para algunos sin solución, pero recuerda, estás juzgando con el mazo de la justicia divina y mordiendo la mano de la que te dio solo… vida.

Él, ese, esa, el otro, la otra… No te condenarán por tus sucios intentos de vivir entre sábanas negras llenas de polvo y de poca imaginación.

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¿En qué me he equivocado?

Cuando te dan ese gran título de Madre o Padre, hacemos todo para no cometer los mismos errores que nuestros padres han cometido con algunos de nosotros.

Los cuidamos tanto que nos olvidamos de nosotros mismos; son tantos los esfuerzos, los ahorros y el sacrificio que hacemos por ellos que muchas veces no vemos en qué se están convirtiendo, tapamos sus propios miedos y sus engaños.

¡Queremos que sean más que nosotros y les decimos que son los mejores en todo momento!

Deseamos que nos superen, que nos avancen, a pesar que muchos de esos hijos o hijas son egoístas, ingratos y manipuladores.

Aún así, no podemos o no queremos verlo por no dañar esa imagen que queremos tener de ellos.

Cuando se escucha la palabra: «tu hijo es culpable», te quieres morir por dentro; tu corazón se rompe.

Cuando escuchas que tu hija es una enemiga de la verdad, una traicionera, te hundes y te preguntas: ¿en qué me he equivocado?

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¡Cuando tú quieres pero él No!

Cuando alguien te es infiel y aún por encima del ego lo perdonas, ¿por qué lo haces?

¿Te culpas por el delito del traidor por pena a enfrentarte a estar sola, te culpas por no darte cuenta o solo es porque sientes que te has estado mintiendo a ti misma?

Cuando esa infidelidad lleva años y tú eres testigo de esos engaños, ¿por qué no lo dejaste, por qué no lo dejas ir?

Obligamos a quien dijimos amar a quedarse, aún sabiendo que no está enamorado de ti.

¿Quién es el más peligroso de los dos, él o ella?

¿Esa que no le deja marchar, que lo obliga a quedarse, inventando excusas, utilizando los hijos, la familia, la mentira, solo por retener la felicidad de otro?

Cuando uno se va por querer estar con otro u otra… déjalo ir.

Si no es amor, a ti volverá y si no es para ti, te olvidarás de él porque ya era hora que te acordaras de ti misma…

Cuando él dice No, tú di Sí a una nueva vida.

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¡Felicidad!

Es hoy día el peor enemigo de los amargados ¿ser feliz?

Tener una familia unida, unos amigos fieles, el amor incondicional de un marido real, ¿te molesta?

Cuando el engaño se volvió moda y una mala madre se vuelve la víctima de la hambruna de una hija maléfica, todo vale para intentar romper un hogar.

Has llamado a la puerta equivocada, hoy crees que puedes ganar lo que ya solo por defecto has mal perdido. ¡Te preguntarás, ¿qué he perdido?

Aún ahora creerás que la respuesta es Nada.

Normal que creas esa respuesta, porque si ni tu cuna te acoge, ni tú sabes amarte y menos respetarte, seguro pensarás que ya no tienes más que ganar y menos que perder.

Querida enemiga disfrazada de pura maldad, con mente opaca y poca gracia, te has equivocado al elegir romper la felicidad de unos para alimentar tu pobre hambre.

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¿Qué es un queda bien?

Esa magnífica persona que a todos les cae genial, ese que con sus palabras melódicas engatusa a tus amistades, colegas, familiares, etc.

Sabe siempre de qué parte estar cuando no es su pelea, el que da razón a ambas partes (por separado) para siempre quedar bien.

Algunos les llaman los encantadores de serpientes; así es, son seres algo oscuros que juegan con las emociones de los demás, engañados quizás por una falta, no solo de ética, sino también de seguridad.

Esos seres algo perdidos en ellos mismos necesitan destacar con el conflicto externo para así hacerse notar en su interior. ¿Así se sentirán mejor?

¿Es acaso ese juego el alimento del cinismo, será ignorancia o soledad?

En privado suelen soltar lo que mal piensan de los demás y quejarse a base de críticas negativas, ya que esa es la mejor forma de no ver sus propios errores.

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¡No lo permitas!

No dejes que te silencien, no trates de trazar la línea entre la gratitud y la obligación de tener que ser castigada por no ceder ante los delirios de un ser ignorante.

¡No debes olvidar el camino a la verdad o simplemente tu felicidad!

No des la razón a un burro porque te volverás burra, no des visión a un ciego, porque te quedarás más ciega que ese que dice ver al ciego.

¡No permitas los gritos de otros sin gritar tú más alto porque anularías el poder de tu voz!

No, no permitas que nadie rompa tu calma cuando ya has ganado tu pasión… cuando la vida te regala salud, alegría, amor, cariño…

No pierdas tu tiempo en pensar lo que te falta por recibir, solo da gracias por todo lo que tienes, lo que vales sin necesidad de esperar dar más o menos ¡Sé alma, sé tu luz!

No te desgastes en cambiar a nadie, ya que otros intentarán con su maldad cambiarte ati…

… No lo permitas …

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Mis dos obras para entender el camino…