Ella es ahora tu piel, tu nueva vida, aliento, tu pegamento… Ella restauró tu corazón del dolor de esa loca, insípida, falsa, antigua y ambigua relación. No falsees tu pasado mezclando rencor y malos hábitos con tu presente. Usar algo nuevo por rabia y ensuciarlo con tu viejo pasado ¡no es buena esa elección!
Ella te salvó, te dió amor cuando tú estabas sediento de cariño. Ella tapó el frío de tu alma, se tragó tus penas y tu ira hermano. Fué ella tu chaleco antibalas para tus heridas de guerra por hijos, esas atroces peleas por dinero no merecido, esos gritos de sordera repetitiva, esa crítica destructiva, esos rumores malignos como el alma de esa ex que un día amaste y hoy ¡aborreces su presencia!
No, no lo pagues con ella. Ella no es tu ex… Ella es el sol que te iluminará cada día, volver a vivir depende de ti, solo te grito hermano que no hay amor más verdadero que alguien que hoy esté en tu vida después de curarte, perdonarte, alimentarte y amarte limpiamente.
Olvídate ya de esa ex, desintoxícate de esa mala comida, amigo no has perdido nada bueno, te han roto una casa y esa ex seguro que se llevó tu dinero, tu casa ya rota o tu coche… Tú has ganado un hogar, una familia, paz y amor rico. Cambia gritos por risas, llantos por miradas puras, tristezas por alegrías, fuera las ex y deja que entre ese rayo de luz. No la apagues ni dejes que nadie la apague, los cabrones viven de tu desgracia y las ex de tus caídas se alimentan.
Tu tranquilo… levántate y solo di: ¡Ella no es mi ex! ¡Ella es la mejor versión de tí mismo… si tu quieres! A ella jamás la culpes por los putos errores de tu vacío pasado. ¡A ella respétala!
Por Saho