Cuando los años ya están para sacar ejemplos, no fallos… ¡tú no estás! Cuando la vulgaridad y la estupidez se ponen de acuerdo ¡tú si estás! Eres tan igual,
el típico marido cansado y arrastrado sin respeto a sí mismo, el medroso de su propio hijo, sin ilusión y sin ambición.
 Donde su mejor amigo es el sofá, el  ordenador o la televisión, acompañado de compañía virtual se hace su manual.

Fuera de su hogar, él es aún… más igual. El que repite la lección por otra ya aprendida, él queda bien con el santo y con la aburrida navegando entre cotilleos y bebida, él siempre te saca una verdad o una mentira, incluso te puede sacar también una gran sonrisa.

 Se hace el lobo con traje de macho cuando luego solo es un cordero a la parrilla, más rutinario que las estaciones del año; no cambia su rutina ni que vaya de mano en mano ¡es tan igual!

 Pero en casa se alza y grita cuando algo se rompe o se le quita. Si hay algo para limpiar limpia con ruido y mucha valentía, sin nada o con mucho es solo un padre explosivo permisivo sin autoestima; un esposo aburrido y negativa compañía

Lucha para cambiarlo, él puede tener alma, tiene visión, tiene pálpitos ¡es un guerrero, es un león! Eres tan, tan igual que a tu lado no se sabe estarel que te creó se olvidó de tu alma agradar o de tu corazón alimentar, con algo más que no sea… tan usual; es que… ¡eres tan igual!

Por Sara Do Rosario

Habla con corazón, camina con alma y súmate a UpPerson

Dejar un comentario

Deja tu comentario:

العربية简体中文EnglishFrançaisDeutschItalianoPortuguêsРусскийEspañol